UruRock
 
e-mail
Email
Hacé clic aquí para suscribirte a UruRock
Suscribirte
a UruRock
Google

 

Rubén Rada

"Mis letras siempre fueron así"

por Luis Restuccia
Fuente: Audio Técnica, Música & Video - Nº 23 - Abril 1984 - Pag. 42

Ruben Rada estuvo hace algunos días en Montevideo y conversó con AUDIO TECNICA sobre su actual actividad en Bs. As., su música (y también sus letras), la música popular uruguaya y otros temas de interés para nuestros lectores. Rubén Rada, genio y figura indiscutible de la música uruguaya, dijo más o menos lo que sigue...

     —¿Qué música escucha habitualmente Rada en su casa?

    —No escucho casi nada. Tengo apenas un radiograbador común, y lo único que escucho a veces es, por ejemplo, los discos de Jaime Roos, las grabaciones de los Fattoruso, Alfredo Zitarrosa, o sea esas cosas populares que a mí me gustan. Algunas veces escucho a grandes jazzistas como Herbie Hancock y Chic Corea, pero sólo para ver si todavía estoy "en onda" o si ya me estoy poniendo viejo...
     En realidad nunca quise comprarme un buen equipo, y por eso no escucho demasiado. Antes porque no podía, pero más que nada trato de evitar de escuchar mucha música en mi casa porque francamente tengo un poco de miedo...

     —¿Miedo de qué?

     —De sentirme influenciado, de tratar de imitar lo que escucho cuando eso que escucho me gusta. Siempre oigo cosas aquí y allá, pero no soy de los que se sientan a escuchar música.

      —¿Qué opinás de la música popular uruguaya actual, en cada una de sus vertientes?

    Bueno (sonríe), hay dos bandos ¿no?. Me parece impresionante la música de Jaime Roos y la de Jorge Galemire, además de la "mostruosidad" de Eduardo Mateo, que está en todo sentido a años luz de todos nosotros, aunque algunos digan que está loco o cosas de esas. Lo otro es el canto popular que nació para hablarle a la gente de cosas importantes, de lo que estaba pasando aquí, para hablarle al pueblo, y yo pienso que ha conseguido cosas muy buenas. He escuchado mucho a Cristina Fernández y Washington Carrasco, con quienes tuve la oportunidad de grabar inclusive, a Pareceres, a Rumbo, en fin, todos esos artistas que han trabajado acá en los últimos años, a pesar de todo y contra todo, en momentos en que no había nada. Todo el movimiento me parece muy importante.

     —¿Te parecen justas, injustas, o te son indiferentes las declaraciones que efectuara tiempo atrás Paul McCartney sobre el rock argentino y muy especialmente, sobre tu música?

     —Eso es mentira. Esas declaraciones no fueron ciertas, yo ya lo expliqué antes. Todo fue un invento de un periodista que estaba en contra del movimiento de rock argentino y, como yo soy uruguayo, se le ocurrió salvarme a mí y decir que mi música fue la única que a McCartney le pareció interesante. Además, fijáte que el tipo nunca podría haber hecho juicios tan terminantes a partir de fragmentos apenas y no de las obras completas. 

     —¿Es imposible concebir que grupos rioplatenses de la talla del tuyo puedan realizar giras dentro del continente latinoamericano? ¿Por qué limitarse sólo al Río de la Plata?

    La posibilidad está ahí, existe. Todo depende de mí. El mercado está y pienso que si me preocupara de difundir mi música más allá del Río de la Plata, mis discos, de hacer giras, creo que funcionaría, ¿por qué no? Pero lo cierto es que no me he preocupado mucho, aunque me entusiasma mucho, siempre me gustó salir, viajar, hacer giras... pero soy muy vago.

     —¿Qué explicación le das al impactante suceso del candombe uruguayo en Bs. As.? ¿Te sentís responsable como precursor de este fenómeno?

    No, no, antes que yo hubo otros que empezaron con el candombe. Por ejemplo el grupo Raíces del uruguayo Beto Satragni. Luego estuvo Yabor, y antes Zitarrosa que había hecho algunas cosas. La explicación que le doy al fenómeno es sencilla. Los argentinos ya hacían candombe, pero el de ellos es distinto, tiene otro ritmo. Pero no era popular. La música argentina tenía buenas melodías, excelentes letras, pero le faltaba ritmo y calentura, y esto es justo lo que tiene el candombe. Por eso prendió.

     —¿Por qué la violencia desatada en algunos conciertos de rock, el año pasado, en Argentina? ¿Puede tener algo que ver con lo ocurrido en las canchas de fútbol?

     Eso fue creado por gente "de afuera" del ambiente. Fijáte que la mayor violencia tuvo lugar en un recital de Nito Mestre, por favor... Vos sabés que lo que él hace, ni su música ni sus letras, son capaces de instigar a la violencia en esos grados. Lo que pasa es que se metió mucha gente en los conciertos, y esa gente, que no es la del rock encontró letras que no le gustaban, y sencillamente armó el lío para ensuciar el ambiente. No creo que se repita, ahora...
     En cuanto al fútbol, es otra historia. La gente en esa época estaba muy "apretada", muy censurada, y en un evento masivo como el de un estadio de fútbol, bueno, la gente se suelta y... cuando la violencia se desata es difícil pararla...

      —¿Qué pensás del nuevo sonido que hoy llega, especialmente de Europa: el punk, la new-wave, etc.? ¿Qué grupos has escuchado y cuál —si hay alguno— considerás interesante?

    En general no me gusta casi nada. El sonido sí, el sonido es muy bueno, porque los tipos son unos capos en el estudio de grabación Me gusta de repente Police, porque cantan fenómeno y hacen lindos temas, pero lo demás, el punk y todo eso, a mi no me llega al corazón, ¿qué querés que te diga?

       —Dános una opinión sintética de tus tres últimos discos de estudio, es decir los de la etapa actual de Rada en Bs. As. ¿Cuál te satisface más y cuál menos?

      —Y... uno nunca está del todo satisfecho. Termino de hacerlos y enseguida empezaría a hacerlos de vuelta. Siempre hay defectos, cosas que corregir. El mejor de los tres creo que fue el último, "En Familia", que quedó bastante redondo. El primero con La Banda estaba bien y el segundo, "La Rada", fue quizá el más flojo, qué se yo... no sé donde tenía puesta la cabeza cuando lo hice.

      —¿Estás satisfecho con el sonido de tus últimos recitales en Montevideo?

     Sí, sí, muy contento. Los dos últimos, tanto el del cine Plaza como el del Teatro de Verano, fueron de los mejores que haya tenido aquí, muy buen sonido, sí...

      —Pero en Bs. As. Rada suena mejor...

     No, no, en comparación con estos dos últimos conciertos no hay diferencia, sueno así.

     —¿Preferís tocar en boliches chicos o en estadios grandes?

     En bolichitos, toda la vida! En un espectáculo grande la gente no está ahí, se me escapa, qué sé yo, hay demasiado ruido, demasiado lío. En un boliche hay mucha más calidez, más intidmidad, uno puede conversar con la gente y te conectás de otra forma, ¿entendés?

      —El negocio de la música en Bs. As., todo ese complejo de la industria musical, toda esa "máquina", que es lo que en definitiva sucede cuando el mercado es grande, ¿no te resulta demasiado opresivo para crear?

      A mi no me afecta, porque yo estoy por afuera de la "máquina". Yo creo, compongo y grabo con mucha tranquilidad. Tengo un productor, un representante que se ocupa de todo ese asunto, así que no tengo problemas, tengo la cabeza limpia, igual que si estuviera acá, en ese sentido.

       —Algunos críticos especializados, que declaran respetarte mucho como músico e intérprete, han escrito o dicho últimamente que todas tus letras recientes pecan de superficiales, de livianas. ¿Qué comentario harías al respecto?

      —Bueno, yo siempre hice lo mismo. Me considero un buen músico, no un letrista. Yo soy músico, me interesa la música. Siempre compongo primero la melodía y el ritmo, después le pongo letra. Lo otro dejáselo a Viglietti, a los Olimareños, etc., gente que sabe escribir excelentes textos. Yo canto sencillo, mis textos son muy simples. Pero esto no es de ahora, siempre fue igual, mis letras siempre fueron así. Además yo no soy una persona muy culta, no tengo educación, así que hago lo que yo sé hacer, música.

       —¿Entonces sería posible que cantaras textos de otros autores?

      No, no, creo que no podría nunca. Si me ponés una letra notable adelante, no sé que hacer con ella, cómo hacerla que suene musicalmente...

      —Cuando Rada inerpreta sus viejos clásicos, Biafra, Dedos, Heloísa, Negro, Ayer Te Ví, etc.: ¿Lo hace para conformar al gran público o porque cree que esos temas guardan plena vigencia?

      —La gente los pide y yo los hago, porque son canciones muy populares y pienso que tienen derecho a escucharlas cuando van a ver una actuación en vivo. Además, a la mayoría de esos temas les hemos hecho arreglos. Reconozco que a veces me aburre un poco cantarlos, porque los he repetido cientos de veces, pero si la gente los pide, yo los canto.

      —¿Alguna vez intentaste tocar otros intrumentos, piano, guitarra, u otros?

     Sí, en este mismo momento estoy aprendiendo a tocar la trompeta. Tengo cuatro trompetas. Me cuesta bastante, no la música ni hacerlos sonar, sino más bien la mecánica del instrumento, saber dónde están las notas y todo eso, pero sigo para adelante. Antes no, antes nunca me había dado por la guitarra o el piano, nunca...

      —¿La música se puede aprender, o se nace con ella en las venas?

     Hay una parte que ya viene con uno. Tenés que tener cierto talento propio, qué sé yo, un buen oído y todo eso. Pero estudiar es muy importante, fundamental. Yo a veces escucho a Corea, o a Hancock, como te dije, sobre todo para analizar un poco los ritmos, para sacar cosas. Estudiar es muy importante, yo lo digo siempre.

      —Recientemente declaraste que te sentías feliz porque con tu próximo disco termina tu contrato con el sello al que estabas ligado, y que de allí en más editarías discos para tu propio sello. ¿Cuál es tu malestar con la compañía a la que estás vinculado, y cuáles son en realidad los planes para el futuro?

     El único malestar es tener que estar ligado a una compañía por seis años, como en mi caso, es una barbaridad! No hay ningún otro problema. Ahora estoy contento porque es la primera vez, después de 6 años, que voy a quedar libre. Estoy obligado con dicha compañía hasta el 29 de julio de este año, y tengo que grabar un disco más para ella.
     De ahora en adelante sólo voy a hacer contratos por disco, nunca más por períodos tan largos, eso es matador. Quiero hacer las cosas como yo quiero, no como quiera la compañía. No puedo estar atado por tanto tiempo.

      —¿Y tus planes después de eso?

     Bueno, tengo varias cosas importantes ahora en Bs. As. Lo del sello independiente no es verdad, porque no tengo dinero como para poner un sello. Dentro de las cosas que me tienen más entusiasmado está lo de un espectáculo que haría con Gasalla, llamado "La vida de Rada", donde yo hago de mí mismo. Canto, bailo, actúo, hago imitaciones, en fin, mi propia historia. Interpreto a Rada. Espero que se concrete pronto esta idea.

      —¿Tu grupo mantiene su actual integración?

     Por supuesto, con Osvaldo Fattoruso, Lew, Nolé y Urbano, siempre igual. Somos un grupo unido. Cuando hay una afinidad, una gran amistad, uno trabaja fenómeno.

      —¿Estás por arreglar con un sello uruguayo?

     Estamos conversando.... algo de eso puede haber.